Glinnt Gilmore, sin duda era un hombre privilegioso, Tenía
un carácter muy inmutable ante casi todas las situaciones, gozaba de un
carácter serio sin ser frio o cálido, era un gurú de las artes, pero era famoso
por sus producciones cinematográficas, Era un gran director de cine, dedicado a
su trabajo artístico, amaba fuertemente su trabajo, se distraía mirando a las alturas, fumando un
cigarrillo, pasando largos tiempos en la alberca, bebiendo durante todo el día
manteniéndose al borde de la sobriedad y la ebriedad, disfrutando de las
mujeres, era apuesto de cabello largo y adinerado con un gusto fino y
distinguido podía y sabía exactamente como seducir a cada mujer, viajaba
constantemente, no escatimaba en sus placeres mantenía siempre su imaginación
activa, con un nivel muy bajo de estrés.
Un hombre con clase, un pantalón de vestir , una camisa y
una gabardina todo en negro, una corbata roja
y lisa, odiaba las rayas y las texturas en su forma de vestir, usaba
unas gafas de vidrio delgadas de forma redonda, siempre brillantes con el
armazón de oro, amaba el oro y la plata pero solo usaba las gafas, un anillo
con un extraño símbolo en el dedo anular de la mano derecha, el broche de su
cinturón, un Rolex y bolígrafos en este material, a veces botones de oro y plata.
Físicamente era un hombre joven de unos 28 años, cabello
chino y castaño, alto, delgado ligeramente atlético, de espalda ancha y hombros
altos, una manzana de Adán bastante pronunciada, un lunar muy peculiar en el
lado derecho de su cara muy cercano a su ojo, de color azul, ojos cafés, una
nariz grande y afilada que le daba fuerza a su mirada.
Era creador de las mejores películas de terror, psicópatas,
asesinos en serie y científicos locos eran sus temas, usaba siempre tramas
oscuras y sangrientas, en las que sin duda habría torturas poco vistas y
pensadas, tenía un método muy peculiar
para crear sus películas de psicópatas y asesinos en serie, a él le gustaba
beber sangre y lamer el sudor de la piel de la gente, obtenía esto de dos
maneras, se involucraba pasionalmente con mujeres de gustos sádicos, mordía sus
espaldas y cuellos y succionaba su sangre y lamia el sudor de las zonas
aledañas a las heridas, a veces no era suficiente sangre y el sudor estaba muy
caliente según el… así que salía a buscar a alguna chica, seducirla , poner
pastillas para dormir en su copa y finalmente secuestrarlas, violarlas hasta
que despertaran y comenzar a cortar con una navaja sus labios, el vientre, la
espalda, las mejillas y los muslos de estas chicas, no las amordazaba le
gustaba oírlas gritar, cuando el terror ya les había corrompido, lamia sus
mejillas llenas de sangre y lagrimas, al llenar su sed de dulce sangre empezaba
a lamer su cuello y entre sus pechos, para lamer su sudor, salado, frio y
fresco, así podía pasar esa sensación de algo espeso en su garganta…